Cómo mantener tu anonimato en la red si no quieres ser un hombre anuncio

Con el revuelo levantado estos últimos días por el cambio de política que Google anunciaba con respecto a sus términos de uso parece que todos nos hemos concienciado un poco más en la importancia del anonimato en la red.

El Buscador de Buscadores ahora puede usar tus opiniones junto a tu nombre y fotografía para incluirlos en los anuncios que crea conveniente y esto no ha agradado a muchos usuarios. Pero Google no es el único en usar una técnica parecida, Twitter muestra tweets promocionados a usuarios que siguen a otros que a su vez siguen a empresas que han pagado por aparecer en la red y Facebook nos muestra sus “historias patrocinadas” si amigos tuyos son seguidores de empresas que se estén anunciando también.

La llamada publicidad social funciona así. Pero si no quieres formar parte de este juego, que por otra parte es el que mantiene a las empresas que prestan sus servicios de forma gratuita, desde Makisoft te ayudamos a mantener y proteger tu anonimato en la red.

Navegando sin dejar rastro

Esto es lo más básico. Todos los navegadores modernos nos permiten usarlos bajo un modo privado o de incógnito que consiste básicamente en no dejar rastro por donde pases. Ni se guardan cookies, ni caché, ni historial de descargas.

En Chrome puedes navegar de incógnito abriendo una pestaña usando el atajo de teclado Ctrl+Mayús+N o desde el propio menú del navegador. En Firefox tienes la navegación privada con el atajo Ctrl+Mayús+P

Aumenta la privacidad en las redes sociales

Revisa la configuración de privacidad de tu perfil en cada red social que uses. Decíamos antes que Google había cambiado su política de uso, no obstante siempre hay una forma de revocarlo. Sigue este enlace si no estás de acuerdo e impide que Google pueda usarte como “hombre anuncio” (tendrás que entrar primero con tus credenciales).

En Twitter revisa la pestaña de Seguridad y Privacidad y verás como puedes bloquear que te muestren anuncios personalizados, que te ubiquen con cada tweet o incluso hacerlos privados.

En Facebook debes buscar la pestaña “Configuración de la Privacidad”. Una vez en ella puedes impedir que tu perfil sea público o incluso que alguien te llegue a encontrar por la red.

Recuerda que todas las redes sociales lo que suelen cambiar es la configuración por defecto, dejando “abierta y visible” tu perfil pero siempre puedes volver a aumentar tu privacidad si le dedicas unos minutos.

Usa Proxies y conexiones anónimas

Navegando a través de un proxy como Tor (disponible para Windows, OSX y Linux) puedes proteger tu anonimato en la red. El funcionamiento es muy sencillo y te permitirá ser totalmente invisible ya que los datos que recogerá la web que visites serán los del servidor anónimo detrás del que estás.